Ayer, alrededor de las 9.30, una mujer presentó una denuncia en la comisaría de la comuna rural de León Rougés, ubicada en el sur de Tucumán, porque durante la madrugada desconocidos ingresaron al negocio de su hijo, de venta de comidas rápidas, de donde se llevaron dos garrafas de gas y cubiertos.

La denunciante agregó que los ladrones rompieron la pared del comercio y por allí entraron a un local colindante de venta de ropa. Unos minutos más tarde llegó a la comisaría la propietaria de este último negocio, quien detalló que le sustrajeron pantalones y remeras, de hombre y mujer.

Para sorpresa de los agentes, cerca de las 11 se acercó a la sede policial una mujer acompañada por su hijo, de 20 años, para ponerlo a disposición de la Justicia. Informó que durante la madrugada, el muchacho llegó a su casa con bultos con ropa que no eran de su pertenencia. Ante ello, tomó la decisión de llevarlo a la comisaría. Más tarde, las prendas fueron reconocidas por su dueña.